1. ¿Qué es el coaching nutricional?

El éxito es la habilidad de saltar de un fracaso a otro sin perder el entusiasmo.

WINSTON CHURCHILL

Si estás leyendo este libro es porque te estarás preguntando qué es esto del coaching nutricional o bien ya lo conoces y quieres saber más. En ambos casos te felicitamos por tener este tipo de inquietudes. Este libro es para lectores y lectoras inteligentes. Para aquellos que ya han dejado atrás las creencias en dietas milagro. Es para las personas que intuyen que la única manera de conseguir mejorar su alimentación es asumiendo la responsabilidad del cambio. No es para aquellos que buscan fórmulas mágicas, sino para los que quieren descubrir la magia que supone confiar en uno mismo. Si quieres triunfar a la hora de mejorar tu alimentación y controlar tu peso, este es tu libro.

Si has hecho dieta para perder peso, controlar tu colesterol, diabetes… te habrás dado cuenta de que el éxito del tratamiento depende de que seas capaz de cambiar tu manera de comer, tu conducta alimentaria, y de que sepas mantenerla en el tiempo. No se trata solo de que cambies un comportamiento puntual, y de manera temporal, sino también tu mentalidad. No solo debes comer saludable durante unos meses, debes estar convencido de querer comer de esta forma.

Esto, normalmente, requiere esfuerzo y motivación por tu parte, sobre todo al inicio del tratamiento, cuando tienes que incorporar nuevas rutinas y hábitos. La falta de adherencia al tratamiento es un problema común al que se enfrentan muchos profesionales de la salud. La cuestión es que cuando se trata de modificar los hábitos alimenticios de las personas, no basta con indicarles lo que deben comer y lo que no. A menudo esta estrategia no funciona por sí sola, ya que no todas las personas están igual de preparadas para llevar a cabo un cambio en su alimentación.

1. ¿Qué es el coaching nutricional?

La Organización Mundial de la Salud, ya en el año 2003 decía: «El informar y dar consejo por parte del médico ya no es suficiente para conseguir cambios de comportamiento a largo plazo». Hay personas que necesitan algo más que información, consejo o educación y posiblemente tú seas una de ellas, ateniéndonos a las estadísticas. Necesitas que te ayuden a sentirte capaz de hacer los cambios, a sentirte motivado para iniciarlos y mantenerlos en el tiempo, y también a descubrir de qué manera esas recomendaciones o consejos generales que has pactado con tu nutricionista o médico, los puedes llevar a la práctica de una forma fácil en tu día a día.

¿Cómo definimos el coaching nutricional?

Desde nuestra perspectiva, la de los autores de este libro, que desde el año 2008 nos encontramos aplicando, estudiando y compartiendo este nuevo método, el coaching nutricional es un proceso a través del cual la persona identifica y vence sus obstáculos, crea el entorno adecuado y adopta la actitud y la determinación necesarias para conseguir el cambio en su alimentación, logrando a su vez mejorar otros aspectos de su persona y de su estilo de vida.

Te preguntarás qué tiene de novedoso el coaching nutricional y cómo te puede ayudar a conseguir tus objetivos. La novedad que aporta este enfoque es que el profesional que te acompaña no se dedica únicamente en diseñarte un plan de alimentación. También habla contigo para tener en cuenta tu realidad, tus barreras internas y externas, y para hacerte partícipe a la hora de encontrar soluciones. El coaching nutricional te pone en el centro del tratamiento a ti, y no las recomendaciones o al profesional de la salud, consiguiendo que te hagas protagonista y responsable de tu propio proceso de recuperación o de prevención, fomentando tu autogestión.

Este concepto, el de la autogestión de la salud, incide en la responsabilidad que tienes en tu propio cuidado. Si has hecho muchas dietas anteriormente, ya sabrás que no basta con disponer de unas buenas recomendaciones. Necesitas llevarlas a la práctica y eso es algo que te corresponde a ti, y no al nutricionista que has visitado. El profesional es el experto en salud, y tú eres el experto en tu propia vida. Juntos formáis el tándem perfecto para trazar el plan que te lleve a conseguir los resultados deseados.

A pesar de que en España y América Latina es algo novedoso, en otros países el enfoque del coaching salud ya se ha instaurado en sus sistemas sanitarios, como es el caso de EE.UU., Australia o Canadá, que ofrecen el apoyo de la figura del health-coach en el planteamiento del tratamiento. En nuestro país queda un largo recorrido para que el sistema sanitario lo incorpore. Por otro lado la comunidad científica se interesa por este modelo como recoge la Revista Española de Nutrición Humana y Dietética en un editorial de la profesora Iva Marques de la Universidad de Zaragoza en 2014, que afirma: «el coaching nutricional se presenta como una metodología de trabajo que puede contribuir significativamente al cambio de hábitos para la prevención y tratamiento de las enfermedades crónicas».

Los profesionales de la salud y sobre todo los dietistas nutricionistas pueden ya beneficiarse de este nuevo enfoque para ayudar a sus pacientes a conseguir resultados satisfactorios.

En ningún caso el coaching nutricional sustituye la labor del profesional de la salud con competencias en la materia, ya sea el médico endocrino o el nutricionista, en función del motivo de consulta, sino que complementa su conocimiento técnico y el tratamiento indicado, ofreciendo el apoyo necesario para lograr la disposición y la motivación para el cambio en el paciente.

A pesar de su corto recorrido en el ámbito de la salud, ya existen estudios de intervención que avalan la eficacia del coaching salud en el tratamiento de la obesidad y otras enfermedades crónicas que requieren de cambios en el estilo de vida del paciente, como son la diabetes o las enfermedades cardiovasculares. En la bibliografía de este libro se aporta una relación de estos artículos que no nos detenemos a explicar en este momento, puesto que no es el objetivo del libro. Sí que queremos dejar constancia de que todo lo que vas a leer en este libro tiene un sustento científico.

En el ámbito de la investigación, nuestro equipo llevó a cabo una revisión de estudios, cuya conclusión se recogió en una comunicación presentada en el VI Congreso de la Fundación Española de Dietistas-Nutricionistas (FEDN), celebrado en la ciudad de Valencia en octubre de 2014, que recogía los principales elementos diferenciadores de este método de trabajo.

Esta comunicación muestra que una de las diferencias principales entre el coaching nutricional y el modelo tradicional se encuentra en el rol que adoptan profesional y paciente en su relación.

Modelo tradicional Modelo coaching nutricional
El profesional es el experto. El paciente es el experto en su vida.
El profesional es el único sujeto activo. El paciente participa y se implica en el proceso.
El profesional prescribe el qué y el cómo. El paciente colabora en decidir qué y cómo.

Cada paciente es visto como el experto en su propia vida, y tiene o puede desarrollar los recursos internos necesarios para dirigir el cambio deseado. El profesional no se considera el único sujeto activo, sino que te guía a través de la escucha activa, de profundas reflexiones y preguntas evocadoras, proporcionándote un ambiente seguro y un espacio libre de prejuicios que permite la exploración creativa y la determinación de tus propios objetivos a largo y medio plazo.

Los cambios de conducta hacia un estilo de vida más saludable requieren una transformación por tu parte, y no se darán si tú no quieres, por más información que te proporcionen. Esta transformación ocurre cuando entiendes lo que significa estar sano y feliz contigo mismo y cómo se relacionan tus hábitos de vida con tus valores, creencias y motivaciones.

Como ves, el rol que adoptáis tanto el profesional como tú es diferente al de una relación paternalista y autoritaria, en que te limitas a escuchar las indicaciones del médico o del nutricionista. En el enfoque del coaching nutricional el profesional trabaja teniendo en cuenta las siguientes directrices:

  • Empoderamiento del paciente: el papel del profesional es empoderarte para que hagas elecciones basadas en tus valores y tomes la responsabilidad de cuidarte. Una manera de empoderarte es centrándote en tus triunfos pasados. Todos tenemos triunfos pasados. El coaching nutricional te proporciona nuevas formas de involucrarte y de hacerte más responsable de tu salud, lo cual te lleva al empoderamiento.
  • Intervención centrada en el paciente: el profesional es el experto en salud o en nutrición pero tú eres el experto en tu propia vida. Además, puedes desarrollar los recursos internos necesarios para dirigirte hacia el cambio deseado.
  • Colaboración: el profesional trabaja contigo para determinar qué estrategia de cambio de comportamiento te funcionará mejor.
  • Trato de adulto-adulto: la relación contigo se establece desde la perspectiva de adulto a adulto, ofreciéndote libertad de elección, alegando que cada uno sabe lo que es mejor para sí mismo. El enfoque del coaching nutricional se desarrolla en una relación entre iguales, y no en una relación asimétrica y jerárquica en la que el profesional se encuentra en una posición más elevada que tú.
  • Autonomía del paciente: se respeta tu autonomía y se resiste el impulso habitual del profesional para empujarte hacia el cambio. De esta manera se quiere evitar la confrontación contigo, al pretender que lleves a cabo cambios con los que no estás de acuerdo. Plantear un menú de opciones entre las que escoger es una forma de darte consejo manteniendo tu libertad de elección.
  • Autoeficacia: se fomenta la autoeficacia entendida tal y como la definía el psicólogo Bandura en 1977: «los juicios de las personas acerca de sus capacidades para alcanzar niveles determinados de rendimiento». Para que lo entiendas mejor, es la percepción que tienes de ser capaz de llevar las acciones que te conducen al cambio. De esta manera consigues un mayor mantenimiento en el cambio de comportamiento.
  • Autocontrol: el profesional te ayuda a desarrollar la habilidad del autocontrol enseñándote nuevas habilidades y reconociendo los recursos que ya posees en este momento.
  • Optimismo: el profesional no se limita a señalarte las conductas negativas, sino que se centra en reforzarte lo que está yendo bien y en desarrollar tus fortalezas, tus emociones positivas, tus talentos e intereses, para aumentar tu motivación y tu sentido de autoeficacia.

El coaching nutricional consigue buenos resultados porque actúa en varios niveles:

  • Venciendo tu resistencia al cambio.
  • Favoreciendo la toma de conciencia de tus hábitos.
  • Planificando acciones que llevar a cabo para conseguir el o los objetivos que te propongas.
  • Resolviendo los posibles obstáculos que te puedan surgir durante el camino.
  • Dándote el apoyo emocional que necesitas durante todo el proceso.

Como has visto, para trabajar desde el enfoque del coaching nutricional el profesional de la salud necesita desarrollar una serie de habilidades imprescindibles para poder adoptar esta metodología. Estas habilidades tienen que ver con su estilo de comunicación, con la manera de relacionarse contigo, con su capacidad para facilitar el cambio cognitivo y con su capacidad para motivarte a ti y a él mismo. No se puede motivar a alguien si no estás motivado. En el capítulo dirigido a profesionales de la salud abordamos con mayor detenimiento estas habilidades y destrezas.

1. ¿Qué es el coaching nutricional?

Como muestra el gráfico anterior, para comenzar, es básico establecer un objetivo bien definido. Esto lo vamos a trabajar en el segundo capítulo y junto a otras estrategias que se detallan a lo largo de este libro te ayudará en tu proceso de cambio.

Pero este libro no trata únicamente de metodología. El coaching nutricional es mucho más que un conjunto de técnicas. Se basa en una filosofía de vida, una manera de entender la relación contigo mismo y con las personas que te rodean.

Sus principios son los siguientes:

Tomar conciencia

Es importante conocerte a ti mismo. Tomar conciencia de lo que te funciona y lo que no te funciona en relación con tu alimentación.

Tomar conciencia del para qué quieres hacer un cambio en tu alimentación. De qué manera se relaciona ese cambio con la persona que quieres ser, en qué o quién te convierte el hecho de llevar a cabo el esfuerzo que supone el cambio.

También es importante tomar conciencia de cuáles son tus puntos fuertes y débiles, ser honesto contigo mismo, solo así puedes ir salvando los obstáculos que aparezcan en el camino. Incluso preverlos y anticiparte a ellos con estrategias de afrontamiento. Reconocer tus puntos fuertes te hará valorar el cambio de una manera más optimista y te hará sentir fuerte y poderoso.

Tomar conciencia es el primer paso para cambiar. A lo largo de este libro te vamos a ir haciendo preguntas y te vamos a proporcionar herramientas que te van a hacer reflexionar acerca de qué cambiar, cómo hacerlo, para qué hacerlo… ¡Cuidado! No ¿por qué?, sino ¿para qué? El porqué te dará justificaciones, respuestas a la defensiva, el para qué te conectará con tus propósitos, con las motivaciones que te llevan a cambiar tu alimentación.

Sabes que no comes del todo bien, pero concretamente ¿qué haces mal y que te gustaría cambiar? Seguramente no comes mal todo el tiempo, ¿qué es lo que sí estás haciendo bien ya en este momento?

ASUMIR LA RESPONSABILIDAD

No hay nadie más responsable de lo que se consigue o no se consigue que uno mismo. Esta es la mayor toma de conciencia a la que puedes llegar, y una de las más importantes. El coaching nutricional te vuelve proactivo. El éxito depende de ti únicamente. Tú eliges en todo momento. Incluso cuando eliges no actuar y dejarte llevar o que otros decidan por ti, estás eligiendo no hacer nada.

Asumir la responsabilidad implica reconocer que nadie puede conseguir por ti el cambio que deseas en tu alimentación. Esa responsabilidad también la ejerces al escoger el lugar hacia donde vas. Tú lideras tu propia vida, tomas tus decisiones y dejas atrás de una vez por todas aquello que te hace infeliz.

Si hasta el momento has permitido que sean otros los que escojan por ti en tu vida, te gustará saber que el hacerte responsable de tus acciones es algo que puedes aprender a hacer y que puedes mejorar conforme vayas practicándolo. Es posible que la manera como has sido educado esté condicionando tu modo de responder ante los retos. Por ejemplo, es sabido que el contexto cultural en el que crecemos condiciona nuestra percepción. Por ejemplo, el periódico La Vanguardia en su contra del día 3 de noviembre de 2014, se hacía eco de las diferencias existentes entre los encuestados españoles y estadounidenses a la pregunta de «¿Su vida y su futuro dependen de usted o de otros?». En EE.UU. el 70 % respondió que su vida dependía de sí mismo, y en España, el 70 % respondió que su vida dependía de otros. Como ves el dato es revelador. ¿Qué hace que exista una diferencia tan significativa entre una sociedad y otra?

Principalmente es el rol que asumen las personas sobre su vida: rol activo o rol pasivo. Al respecto de tu alimentación, asumir la responsabilidad significa no pretender que sea tu nutricionista el que modifica tus hábitos por ti, el que pierde peso, el que come más fruta y verdura, el que se pone sus deportivas y sale a correr o al gimnasio. Es importante que busques un profesional competente que asuma su responsabilidad, es decir, que te diseñe un plan de alimentación de acuerdo a tus necesidades y tus preferencias, y que además te acompañe a la hora de encontrar soluciones que te ayuden a resolver las barreras que te inmovilizan o te impiden alcanzar tu meta. Pero tu nutricionista llega hasta donde llega. Su zona de influencia acaba donde empieza la tuya.

La zona de influencia o de control es un concepto acuñado por Stephen Covey que hace referencia a todo aquello que está en nuestra mano o bajo nuestro control para poder conseguir algo o resolver aquello que nos preocupa. Más allá de la zona de influencia, se encuentra la zona de preocupación, y aquí se sitúa aquello sobre lo que no tenemos poder, no depende de nosotros, y por lo tanto angustiarse o preocuparse por ello no sirve de nada.

1. ¿Qué es el coaching nutricional?
Fuente: S. Covey, Los 7 hábitos de la gente altamente efectiva.

Cuando te veas asaltado por uno de esos pensamientos negativos y recurrentes que te preocupan acerca de algo, toma conciencia de si aquello que te inquieta se sitúa en tu zona de influencia o de preocupación. ¿Depende de ti resolverlo o de otras personas? O tal vez pretendes que alguien resuelva por ti algo que no se encuentra en su zona de influencia y sí en la tuya. Por ejemplo, seguir el plan nutricional pautado es tarea del paciente, no del profesional. Es tu cometido. El profesional no puede seguirlo por ti.

Seguro que en este momento ves lo absurdo que es esperar que las palabras de tu nutricionista consigan que por arte de magia tú modifiques tu alimentación y consigas tus propósitos sin mover ni un dedo. Si quieres resultados, tienes que actuar. Y si quieres que esos resultados sean diferentes, debes actuar de manera diferente.

Para conseguir cambiar tus hábitos alimenticios vas a tener que modificar tus comportamientos, tu entorno, y también tu manera de pensar y de sentir hacia la comida. Vas a tener que hacer algunas concesiones, que pagar un precio. Pregúntate si estás dispuesto a ello.

Tener confianza

Cuando confías en ti mismo y en tus posibilidades actúas en consecuencia, actúas con el convencimiento de que vas a ser capaz de hacer lo que te propones.

Precisamente lo que buscan las personas que acuden a un proceso de coaching nutricional es recuperar la confianza en sí mismos. Confianza en que son capaces de cambiar su manera de comer. Confianza en que van a iniciar una nueva relación con la comida. Confianza en que esta vez sí van a perder los kilos que les alejan de la persona que quieren ser. En las sesiones de coaching nutricional el profesional también confía plenamente en ellos. Nosotros, los autores de este libro, confiamos en que tú vas a ser capaz de conseguir los resultados que te propones.

En el mundo del coaching es archiconocida una frase de John Whitmore, que es algo así como una oración sagrada. Nos gustaría compartirla contigo para que te sirva de inspiración: «Somos como una bellota que contiene en su interior todo el potencial para convertirse en un majestuoso roble. Necesitamos alimento, estímulo y luz para crecer, pero el roble ya se encuentra en su interior».

Una conversación de coaching se lleva a cabo sobre las bases de una plena confianza en el potencial de la persona. Si el coach, si el nutricionista con enfoque de coaching nutricional, duda de la capacidad de la persona, condiciona los resultados que se obtienen.

Por lo tanto, en primer lugar, es fundamental confiar en la persona. Y en segundo lugar, es importante usar estrategias dirigidas a reforzar la confianza en tu capacidad de cambio. Estas estrategias las veremos a lo largo del libro, y una de las principales es la de pensar a lo grande pero planificar a corto plazo. Las metas alcanzables refuerzan la sensación de capacidad, de autoeficacia, y logran que tu motivación aumente.

Imagina que eres un montañero y quieres subir por primera vez al Monte Rosa, en los Alpes suizos. No se te ocurriría intentar llegar al pico más alto, que se encuentra a 4.634 metros, en un solo día. Si lo pretendes, lo único que conseguirás es frustrarte y abandonar. En cambio, lo que harás será establecer campamentos base que te permitan ir alcanzando hitos que sí seas capaz de conseguir. Así te irás acercando a esa cima y cada vez que alcances uno, tu confianza se irá reforzando. Ahora tu Monte Rosa es el cambio que te propones en tu alimentación. En la cima de esa montaña estás tú y una nueva relación con la comida, unos nuevos hábitos alimenticios, y un cuerpo que refleja el cuidado que le otorgas. Para llegar a la cumbre deberás armarte de todos los recursos necesarios y tener la actitud y la determinación necesaria que te permita superar los obstáculos y no distraerte de tu propósito.

A lo largo del libro te vamos a ayudar a que reconozcas en ti esos recursos que ya tienes y que necesitas o los consigas allá donde se encuentren. Uno de los recursos más valiosos que vas a necesitar es la confianza en ti mismo. Creer que lo vas a conseguir es fundamental para mantener tu mente enfocada en tu objetivo.

Esa actitud es la que tiene el protagonista de la película En busca de la felicidad interpretada por Will Smith y su hijo Jaden Smith, estrenada en 2006 y basada en la historia real de Chris Gardner, un hombre que intenta sobrevivir junto a su hijo, después de haberlo perdido todo y ser abandonado por su mujer. Durante toda la película, su protagonista mantiene una actitud positiva y de confianza en sí mismo, a pesar de las pésimas circunstancias que están viviendo, que les obliga a buscar refugio en albergues e incluso pasar alguna noche en el baño de una estación de metro. Hay un momento de la película en el que Will Smith cae por un momento en el pesimismo, pero al darse cuenta rectifica. La escena transcurre mientras se encuentra jugando con su hijo en una cancha de baloncesto. El niño está entusiasmado botando la pelota y grita con emoción: «¡Voy a llegar a profesional!». Su padre, Will Smith, le dice: «Bueno… No sé. Vas a ser como yo. Y yo estaba por debajo del promedio. Así que lo más probable es que tú también estés en esa categoría. No quiero que pases el día botando la pelota. Serás muy bueno en muchas cosas pero no en esto». El niño, apenado, deja de botar su pelota y la guarda en una bolsa de plástico. Entonces Will Smith se da cuenta de su error y le dice: «Nunca dejes que nadie te diga… que no puedes hacer algo. Ni siquiera yo. ¿De acuerdo?». «Sí.» «Si tienes un sueño debes protegerlo. Si alguien no puede hacer algo, te dirá que tú tampoco puedes. Si quieres algo, ve tras ello. Punto.»

Nunca dejes que nadie te diga que no vas a ser capaz de conseguir el cambio en tu alimentación. No importa cuántas veces lo hayas intentado antes sin resultado. Esta vez tu estrategia va a ser diferente y lograrás lo que durante mucho tiempo has anhelado.

Orientarse a soluciones

El coaching nutricional posee un enfoque radical hacia la acción, hacia el cambio de conducta, hacia las soluciones. No importan los errores cometidos o las veces que hayas caído anteriormente en el intento de comer mejor o controlar tu peso. Ahora importa centrarse en qué, cuándo y cómo cambiar las cosas.

Dice la sabiduría popular que errar es humano. Y es más humano aún culpar al otro de tus errores. Siempre hay un responsable de lo que te pasa que no eres tú. Y esa renuncia a asumir tu propio destino te conduce a la pasividad y al pesimismo. En su lugar, la filosofía del coaching nutricional te invita a que asumas tu responsabilidad para conseguir los resultados que deseas. Si crees que tu vida es tuya y no de otros, podrás mejorarla.

Las sesiones finalizan siempre con un compromiso de acción por parte de la persona y lo mismo te vamos a pedir a lo largo del libro. Este no es un libro para leer sentado en un sillón, sino que más bien se presta a leerlo con lápiz y papel al lado para que tomes decisiones y planifiques acciones. En todo proceso de cambio es importante que reflexiones, pero de igual modo has de actuar.

De hecho en las acciones que lleves a cabo es donde vas a ver los resultados. Por eso, por pequeño que sea, en cada capítulo te vamos a pedir que des un paso adelante.

Es posible que durante el camino que has emprendido haya momentos en los que te desvíes, te saltes la dieta o te encuentres desanimado. En ese caso, tienes que saber que la recaída es algo inherente al proceso de cambio. Será normal que entonces te preocupes, y tu preocupación será una muestra de tu responsabilidad. Pero no tienes que castigarte por lo sucedido, sino asumir tu responsabilidad y aprender del error. El coaching nutricional te prepara para afrontar la posible recaída como una oportunidad de aprendizaje. Recuerda que no existen errores, sino resultados inesperados fruto de estrategias inadecuadas.

Esta podría ser la secuencia de un resultado no esperado: Has llegado a casa después de un largo y complicado día de trabajo. Has tenido un enfrentamiento con tu jefe y tus compañeros no te han apoyado. Te encuentras desanimado y además de vuelta a casa has olvidado parar a comprar los alimentos que necesitabas para preparar la cena indicada en la pauta nutricional. Abres la nevera y un pensamiento saboteador te asalta la mente: «Vaya, no tengo nada de lo que necesito. Bueno, hoy he tenido un día fatal. Me merezco comer cualquier cosa». Empiezas picando algo de queso, y del queso pasas al chorizo y del chorizo al helado… Ya has perdido totalmente el control y ahora tus elecciones se llevan a cabo sin responder al hambre fisiológica, sino guiadas por una fuerza superior que te lleva a comer cualquier cosa que te apetezca y que haya en la nevera. Después de comerte todo lo que te apetece te sientes mal por haberte saltado la dieta, y empiezan los pensamientos que se encargan de recordarte que te sientes muy culpable por lo ocurrido.

¿Cómo se afronta esta situación desde el coaching nutricional?

Orientándote a soluciones. ¿Qué puedes aprender de ese «error»? Puedes aprender a no repetir la misma estrategia para que no te pase lo mismo otra vez. Si te observas con perspectiva puedes identificar cuáles han sido los elementos clave e intentar solucionarlos.

Según el caso expuesto, en primer lugar si reflexionas te das cuenta de que un elemento clave es no haber parado a comprar para disponer de los alimentos para preparar la cena. ¿Qué puedes hacer diferente? Organizarte mejor para comprar con tiempo o prepararte la cena antes de salir de casa por la mañana.

El aprendizaje también implica elegir no fustigarte si finalmente te has saltado la pauta. Los mensajes negativos te restan fuerza y capacidad para afrontar los desafíos. Lo hecho, hecho está. Si no estás de acuerdo con tu conducta, si no te ha gustado, descubre qué debes aprender para que no te vuelva a pasar. Recuerda que en todo momento tú tienes la capacidad de elegir.

Este libro, salvando las distancias, pretende hacer la función de una conversación de coaching nutricional, ayudándote a definir tu objetivo relacionado con la alimentación, y ofreciéndote diferentes herramientas para que reflexiones sobre el mismo y encuentres el apoyo emocional que necesitas durante el proceso de cambio, y para que tomes conciencia del potencial que tienes para llevarlo a cabo.